Pensé en parar el tiempo.
Pensé en quedarme totalmente inmóvil, sin aliento, fijo en un único pensamiento.
Pensé en ese insostenible momento como el punto de partida de un viaje de retorno al momento exacto de la encrucijada, al instante en el que se forjó mi presente.
Y pensé en invertir el tiempo, en desvivir todo lo que mi cuerpo había sobrevivido, en dejar de sentir todo lo que mi mente había sentido.
Y empecé a descaminar.
Y comencé a desandar situaciones, y la expiración llegaba antes que la inspiración, el sueño llegaba antes que el cansancio, la comida antes que el hambre.
Y las amarguras llegaban antes que las alegrías, y esas lágrimas que hendieron mi rostro retornaron a mi ser con el único propósito de ser agua.
Y los besos que un día di retornaron a mis labios, y los fui guardando para regalarlos en mi nueva venida.
Y las caricias que de mis manos se escaparon, retornaron a mis dedos para des-sentir ese cosquilleo en el alma.
Y reviví momentos que tenía olvidados para justo después volverlos a olvidar porque no habían pasado todavía.
Y desamé con toda el alma, y deshice el amor con todo mi ser.
Y llegué a mi punto de partida, ese que fijé como final y como comienzo, ese desde el que todo se desencadenó sin apenas saber por qué, sin tener conciencia del resultado.
Y cerré los ojos para pensar si todo lo que había vivido necesitaba volverlo a vivir, si todos los besos que di los quería volver a dar, todos las caricias que di las quería volver a sentir, o si mi corazón necesitaba de ti, si mi corazón necesitaba borrar todo esos momentos y dejarlos en blanco hasta llegar a ti.
Cerré los ojos para pensar si mi corazón necesitaba hibernar de sentimientos hasta que te encontrara desde ese punto de partida con todos los besos y caricias guardados solamente para ti.
Summer 78 (Yann Tiersen)
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"Con tan sólo una mirada"
Hace 2 semanas

