Estoy rodeado de prosas, llenas de recuerdos míos o de otros.
Estoy rodeado de ansias, repletas de sueños incumplidos.
Estoy rodeado de otras cosas cuando mis dedos dejan de tocar el piano de mi corazón, y dejo que el mundo real me vuelva a engullir cada día.
Aunque no creo merecerlo, agradezco con todo mi corazón y con toda mi alma este premio que Etarinyeth ha compartido conmigo. Quien no conozca su blog Ecos de suspiros infinitos, se pierde un mundo lleno de sentimientos, envueltos con una delicadeza y un arte infinitos.
Debo de explicar porqué amo leer. Amo leer porque cada vez que leo se crean pequeños caminos que van desde mi mente a mi corazón, llenos de las palabras y de los sentimientos que entran por mis ojos. Esos caminos son los que recorro en sentido contrario para intentar plasmar mis propios sentimientos.
Y se hizo la luz en ella. Y ese brillo traspasaba la frontera de su piel, y sus poros irradiaban esa luz blanca de bendita pureza que impregnaba todo su mundo, y su hermosura se hizo infinita. Y ese resplandor se deslizo sigilosamente, como un suave manantial, hasta inundar toda su mente, su razón, su existencia. Y ese fulgor se convirtió en su presente y en su futuro. Ya no tenía pasado, ya no importaba lo acontecido, pues antes no tenía un camino que guiara sus pasos, pues su linda vereda comenzó ese día.
Y aunque, afuera, la noche se tornara tenebrosa, su noche tenía miles de estrellas, pues solamente tenía que cerrar los ojos para notar como miles de minúsculos luceros recorrían todo su ser en un vals comandado por dos corazones, en un vaivén de emociones que pintaban la noche con castillos, príncipes y princesas.
Y así pasaron dos lunas llenas con sus días, pasaron como pasa el tiempo al contemplar la belleza de un cuadro, al descubrir el nacimiento de un arroyo en medio del verdor límpido de la naturaleza virgen. Pasaron entre nubes blancas, donde los sueños se mecen y juegan al escondite.
Y llegó la noche de la segunda luna llena. Y cuando ella, como cada noche, cerró sus ojos, no vio ninguna estrella, y la negrura más aterradora envolvió sus venas, y sintió su cuerpo frío como el hielo. Y en su huída hacia la salvación solamente deseaba que fuese a ella a la que los sentidos la hubieran abandonado. Pero en medio de la aséptica frialdad de la habitación de un hospital, sus castillos se derrumbaron, y esos príncipes y princesas que habitaban en sus sueños, la dejaron sola y desolada en medio del latir de un único corazón ahora sin brillo.
Y pasó el tiempo pero no había días, solamente noche, solamente tonos grises, sin risas, sin alegrías, sin música, sin sueños.
Y pasaron cuatro lunas llenas más, y esa última noche, cuando cerró los ojos, pequeños destellos inundaron la enloquecedora oscuridad que la había envuelto hasta ese momento, y fueron dibujando nuevos amaneceres, nuevos días, nuevos sueños. Y se volvió a hacer la luz en ella.
PD: Dedicado a una persona a la que quiero mucho y que, tras un aborto no deseado, volvió a quedarse embarazada.
Figuras de amor dibujas En todo lo que realizas, Las guardo todas con ternura Intentando hacer mía su dulzura, Zambulléndome en ellas hasta llegar el alba.
Navego en un barco sin rumbo Oculto en tu dulce mirada, Camino por el borde de tus ojos Henchido de su luz sagrada, Esperando, en un descuido, Viajar hasta tu mente adorada, Introducirme en tus sueños Encarcelado por tu magia, Jugar con tus pensamientos, Amándote hasta que comience el alba.
Es mi forma vertical de desearos feliz nochevieja a todos, y que el 2010 sea un año estupendo para todos.
Cada sístole y diástole de mi corazón compone un dulce canto de eterna gratitud a Etarinyeth por haberme concedido este premio que siempre llevaré en el alma, y por cada latido que se escapa se evapora un beso que vuela hasta su maravilloso blog Ecos de suspiros infinitos.
Desde su blog os explico el significado de "La Venus de Tacarigua": "... fue encontrada en los alrededores del Lago de Valencia en Venezuela. Fue elaborada entre el 1000 y el 1500 después de Cristo. Su simbolismo aparentemente se centra en la sexualidad y la fertilidad. Pero muy aparte de su origen, se me hace una figura muy hermosa y admirable. Esto es muestra del talento de nuestros antepasados, y como dijo Arturo Uslar Pietri: "es la revelación del refinamiento artístico de aquellos seres a quienes, con grave deformación de la perspectiva histórica, seguimos llamando primitivos o salvajes"..."
Quiero compartir este regalo con todos vosotros, pero en especial con las siguientes personas que me han marcado con sus letras:
Miro a ese cielo gris pálido de tormenta, como si alguien hubiera borrado a medias un dibujo pintado a carboncillo. Me pierdo en su insipidez como si estuviera observando una vida sin altiplanos, una vida casi en línea recta, sin esos ritmos punzantes de los corazones que palpitan. Y siento sus lágrimas, su lamento por no ser ni cielo claro ni tormenta cerrada, por no estar en algún extremo, por no ir de uno a otro final, por no moverse, revolverse o conmoverse.
Cuando esas finas gotas tocan mi cara las hago mías, resbalando por mi piel, haciéndome sentir su dolor. En ese momento cierro lentamente los ojos y creo ser un pintor de sueños. Mis herramientas son las acuarelas que guardas en tus manos, tus ojos, tus labios y tu piel.
Con tus manos toco esos celajes cenicientos para deshacer su nebulosa opacidad, que con resignada lentitud van desapareciendo en un fondo cada vez más azulado. De tus ojos robo una brizna de su esférico resplandor y lo lanzo muy alto para que permanezca en su trono de adoraciones terrenas y celestes. Con tu delicada piel pinto una playa de fina y nacarada arena, interminable paseo que solamente concluye donde empiezan tus labios. Con tus labios de rocío dibujo un sereno mar de dulces olas. Cada ola es un suave beso, un tibio escalofrío en la calidez de tu sonrisa.
Abro los ojos y detengo el tiempo en medio de este cuadro multicolor de encantadoras texturas, de interminables días, de primaveras eternas. Ese tiempo que retengo es todo lo que no tengo, no es su período, no tengo el reflejo de ese cuadro mágico, su contenido, su magnitud, su cálido resplandor.
Eres como la luna que, cada noche, cuando cierro los ojos, me llama desde la distancia sin que pueda esconderme de su suave brillo nacarado.
Tu llamada es brisa plateada, arrullo tierno que hipnotiza a quien te escucha. Y cuando estoy a tu merced aprovechas para esconderte en el rinconcito más lejano a la razón, para permanecer allí cubierta por el manto de un sueño ya soñado, para así no descubrir tu encanto hasta bien entrada la noche.
Y cuando, de nuevo, el sol es vencido por la música de tu nombre, vuelves a cantar tu eterna canción como sirena que cautiva con su silbido a náufragos que buscan sin descanso el sueño de tu compañía.
Yo vuelvo a soñar ceñir tus rayos de luz brillante y abrazarlos con ternura hasta el amanecer, pues en esa urna de plata se esconde tu corazón.
Y cuando llega el momento en que sólo tú existes, de que tu resplandor empapa mi alma, es cuando mi corazón se abre y se vuelve de algodón y pétalos de rosa para que descanse tu dulzura en él. Y pinto tu nombre en sus paredes, y enciendo esa vela que huele a jazmín y azahar, y te susurro los reflejos de tu brillo convertidos en bellos poemas.
Y cuando tu palidez acecha, sé que tu marcha está cerca y que de nuevo de ti me separa el abrasador sol que mi pena alimenta.
Y al alba, cuando abro mis ojos, no te pienso, porque no quiero gastar tu sueño, pues los guardo para soñarlos cuando te escondes de nuestros anhelos y dejas huérfano al mar que te espera, exactamente cada 29 días.
Cada mañana solamente espero que vuelva la noche, pues es donde te tengo, aunque únicamente sea el perecedero instante de una despedida.
El mundo invisible en el que vive mi sueño lo componen miles de palabras dichas y por decir. Todas forman una esfera brillante que se refleja en mis ojos, y se filtra hasta mi corazón. esfera_r@hotmail.com